Ésta obra no es solamente un libro, en su tiempo de publicación fue todo un suceso revolucionario, que, con el paso del tiempo y con ayuda de la aceptación masiva se convirtió en todo un movimiento. Y es que no solo basándonos en su tipo de escritura liberal y rítmica (sin pelos en las manos) se puede decir que Trópico de Cáncer fue todo un suceso.
Ahora bien, su fecha de publicación en los años 30 no facilitó para nada la tarea de promoverlo, fue tachado de pornografía por el gobierno y sufrió de la censura con el pretexto de no alborotar la hormona a todos sus lectores y a sí evitar que pierdan a futuros hombres oficinistas que son los pilares de la política. Henry Miller se expresa en éste libro de una forma semi-autobiográfica hablando sobre un escritor empobrecido viviendo en la inmundicia de las calles de París, alimentándose de las caridades de sus amigos "artistas" burgueses que apoyan al escritor solo por el hecho de ser muy bueno en su trabajo; personaje que vive sin ninguna visión o meta a conseguir, por lo que sabemos, el protagonista es un amante del sexo sin compromisos con cualquier mujer. Es su libertad de no depender de nada ni de nadie lo que le da más vida a este sujeto, hace lo que quiere cuando quiere y escribe tanto sin la presión de ser leído y a su vez aceptado. No es la búsqueda de reconocimiento, dinero o seguidores lo que le quita el sueño. Él mismo es el ente narrador de la historia plagada de otros personajes igual de bagres, hace un uso casi completo del monólogo interior, reflexivo y decadente de la ciudad que lo rodea, casi convirtiendo a París en una cantina de mala muerte viviente. Pero no mal interpreten la forma en la que Miller trata a la mujeres, ya que, además de acostarse sin parar con ellas, las reconoce como una de las influencias directas de cualquier escritor.
Tal vez por ese tipo de contenido de prohibió su distribución en los Estados Unidos hasta la década de los sesentas, donde antes era distribuido clandestinamente bajo la portada de otro libro, acto que le promovió su status a Henry Miller de escritor underground, y a su libro, como un estandarte de la revolución sexual. Después de haber publicado Trópico de Cáncer, se lanzó una secuela llamada Trópico de Capricornio, pero ahora el protagonista se encuentra en Nueva York (es como volver al futuro del erotismo).
Entonces, ¿éste? Este no es un libro. Es un libelo, una calumnia, una difamación. No es un libro en el sentido ordinario de la palabra. No, es un insulto prolongado, un escupitajo a la cara del arte, una patada en el culo a Dios, al Hombre, al Destino, al Tiempo, al Amor, a la Belleza... a lo que les parezca. Cantaré para ustedes, desentonando un poco tal vez, pero cantar. Cantaré mientras me siguen, bailaré sobre su inmundo cadáver.

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